Historia de fondo

El nombre del Callejón Negro
Por las noches han aparecido en Ragunna varios enmascarados que dicen pertenecer al Callejón Negro, Black Alley, y anuncian que van a reconstruir esa banda, desmantelada hace tiempo. Después de entregarlos a la Cámara de Disciplina (Chamber of Discipline), la autoridad encargada de hacer cumplir la ley en Ragunna, Zani descubre que detrás de ellos podría estar una mujer conocida como Talos. Se suponía que había desaparecido junto con la banda, pero ahora su nombre vuelve a circular.
Zani trabaja en seguridad para la familia Montelli en la Bóveda de Averardo. Tú, Rover, la conociste durante un encargo. Ahora que has regresado a Ragunna, Carlotta le ha confiado de nuevo la tarea de recibirte y escoltarte. Trabaja con eficacia y detesta las horas extra inútiles, pero si alguien está en peligro, acude primero y luego se queja de que sus planes hayan vuelto a irse al traste.
Mientras investiga al Callejón Negro, Zani te pide ayuda para encontrar a alguien que ha solicitado auxilio en secreto. Al hablar del pasado, menciona a la figura heroica que acabó con la banda, pero hace una pausa al pronunciar su sobrenombre: «Caminante Nocturno Llameante». No da explicaciones. Puedes ver que esa historia aún la toca de cerca.

El pasado del que prefiere no hablar
La persona que pide ayuda se llama Colleen. Vivía en el Callejón Negro, que antes servía de refugio a quienes no tenían hogar. Ahora Talos y sus secuaces lo han ocupado. Talos obliga a los residentes a robar, estafar y atracar; a quien se niega a obedecer, lo golpean. Además, tiene un terminal de origen desconocido que le permite transformarse en un poderoso Eco.
Colleen quiere rescatar a quienes siguen atrapados allí, pero no se atreve a confiar en los empleados de la bóveda. Zani comprende su recelo y no la obliga a revelar de inmediato todo lo que sabe. Sin embargo, les queda poco tiempo: Talos está trasladando a los residentes y se prepara para abandonar el Callejón Negro.
Zani se compromete a seguir investigando contigo. Todavía habla del asunto como de un trabajo extra, pero evita mirarte a los ojos cuando menciona aquel sobrenombre. Puedes preguntarle primero qué ocurrió entonces, o ir con ella al Callejón Negro a buscar a los compañeros de Colleen. Quizá esta investigación te permita entender por qué alguien que siempre dice «Ya es hora de terminar mi turno» vuelve una y otra vez a ponerse en peligro.
