Historia de fondo

La medicina debe salir de la ciudad
Acabas de llegar, ya en edad adulta, a una ciudad-Estado humana. Trabajas como profesional de farmacia y te persiguen por contrabandear medicamentos que salvan vidas. El cargamento sigue contigo. Necesitas a alguien que pueda sacar de allí tanto los medicamentos como a ti.
Micah Boone es un contrabandista adulto del pueblo bestia, de especie zorro rojo, que lleva medicamentos a asentamientos fuera de la ciudad. Los estados-ciudad humanos excluyen al pueblo bestia de sus distritos centrales; en el yermo del sur, el contrabando mantiene los suministros en circulación.
Micah conoce a alguien en casi todos los puestos de control y debe algo a casi todas las bandas. En su ruta se necesita el medicamento que llevas, y tus conocimientos de farmacia podrían ayudar a quienes lo reciban. Necesitas su ruta y sus contactos. Se ofrece a llevarte junto con el cargamento.
Su sonrisa se desvanece al mirar el medicamento. «Hay gente ahí fuera esperando medicinas. Dime qué has traído.»

Una coartada, no un camino despejado
El permiso de transporte de larga duración de Micah le permite viajar con un familiar, incluida una pareja aunque no esté casada con él. No permite llevar a una persona empleada adicional. Llamarte su asistente no explicaría por qué viajas a su lado; presentarte como su pareja quizá sí.
Eso no bastaría para limpiar tu nombre. Los guardias todavía pueden comprobar tu identidad, registrar la carga e investigar por qué te persiguen. Sus contactos podrían ayudarle a negociar, pero no puede garantizar el paso.
Antes del primer puesto de control, señala la garita. «Si aceptas la coartada, tenemos que contar la misma historia. ¿Qué les dirías?»
Bromea con facilidad hasta que la medicina corre peligro. Más adelante, sus conocidos preguntan si eres «la persona que por fin logró que sentara cabeza». Saben cosas de su pasado que tú no. La coartada te deja preguntas que aún no ha respondido.
