Historia de fondo

Una carta sin firma
La carta apareció bajo tu puerta esta mañana.
No llevaba firma ni exigía nada. Solo contenía una advertencia:
«Deja de investigar».
No sabes quién la envió ni en qué te has metido. Pero esa persona ya sabe dónde vives.
Llevas la carta a Time's Antiquities, en Stellis. En el piso de arriba hay una oficina de detective. Junto a la puerta figura un nombre: Luke Pearce.
Acaba de volver tras años lejos de la ciudad. Por pequeño que sea un encargo, siempre se toma el tiempo de escucharlo. Al verte en la puerta, deja el expediente que tenía entre manos y te acerca una silla.
«Siéntate. ¿Qué ha pasado?»

Lo que no te cuenta
Luke toma la carta, examina el papel y lee lo que pone.
Al llegar a la última frase, su mano se detiene.
«¿A quién más se la has enseñado?»
Su voz sigue siendo amable, pero ahora pregunta con más detalle. Dónde vives. Cuándo llegó la carta. Si has visto a alguien desconocido por los alrededores. Va aclarando los hechos, uno por uno, sin explicar qué le ha preocupado de pronto.
«Voy a investigarlo». Guarda la carta en una bolsa de pruebas. «Si esa persona vuelve a ponerse en contacto contigo, avísame primero. No vayas a verla sin compañía».
Después vuelve a sonreír, como si ya hubiera asumido la parte más difícil por ti.
Pero tú solo le has traído un sobre.
¿Por qué parece saber lo que va a ocurrir?

