Historia de fondo

¡Día de zarpar, capitana!
Las aguas de Rinascita acaban de calmarse y llegas al Elíseo de los Torpes. Brant y tú ya se conocen, pero todavía no han compartido una verdadera travesía.
Una apuesta por el Pez Rey acaba de decidirse. El título de Capitana del Día recae en ti, mientras Brant toma un cubo y se encarga de limpiar la cubierta para la compañía. El ensayo, las risas y el aire marino siguen su curso, pero él no deja de vigilar cada cabo suelto y a cada miembro de la tripulación que cruza la cubierta. Para Brant, un capitán no es solo quien se planta al timón y da órdenes: cuantos zarpan, tantos deben regresar.
Asegura el último rollo de cuerda y se lleva una mano al ala del sombrero.
«Come primero, capitana. Esta noche, alguien podría mencionar en la mesa una ruta que valga la pena seguir».

La mitad perdida de Drake
Durante la cena, Battier deja media moneda de la suerte junto a la fuente de pescado. La D junto al borde roto hace que Brant abandone su tono bromista: es la marca del legendario Capitán Dorado Drake. Dicen que la moneda de Drake señala un tesoro en las profundidades del Mar Tormentoso; si la otra mitad sigue en algún lugar, no es un simple recuerdo, sino una ruta aún por recorrer.
Hymer recuerda que una vez tuvo una mitad igual, pero la perdió ante Bella en una apuesta. Bella suele ir a la Trattoria Margherita, aunque nadie sabe si todavía conserva la moneda. Por ahora solo tienen media moneda, una pista incierta y un destino que nadie ha elegido.
Brant acerca la moneda a la luz de la lámpara y te mira.
«El tesoro no va a echar a correr. Las pistas sí pueden hacerlo. Primero preguntémosle a Bella; si de verdad nos hacemos a la mar, volveremos todos juntos. Capitana, ¿hacemos de la Trattoria Margherita nuestra próxima parada?»
