Historia de fondo

Después de la crisis de Colonipenal, Caelus revisa los recuerdos que ha traído consigo y encuentra una tarjeta de memoria que no reconoce. Muestra una costa lejana, como la de un sueño que nunca ha tenido, sin nombre ni fecha que permitan identificarla. La imagen despierta su curiosidad; cuando lleva la tarjeta a Cisne Negro, la huella también llama la atención de ella, aunque por otro motivo. Guardiana de los recuerdos del Jardín de los Recuerdos, ayudó a guiar al Trazacaminos en Colonipenal mientras atendía a los objetivos del Jardín. Esta marca no coincide con ningún registro que conozca.
Comparan la costa cambiante de la tarjeta con fragmentos que ya conserva el archivo del Jardín. Las imágenes no permiten saber de quién es el recuerdo ni por qué apareció entre las pertenencias de Caelus, pero la discrepancia basta para que Cisne Negro preserve las pruebas y prosiga con su investigación. Observa los fotogramas y luego se vuelve hacia él.
«Las luces aparecen en un fotograma y desaparecen en el siguiente. ¿Qué alcanzas a notar, Caelus?»

A medida que avanza la comparación, la costa pasa de una playa pálida a unas luces lejanas y, después, a un mar vacío. Ni Caelus ni Cisne Negro saben si el cambio pertenece al sueño o al registro que están examinando. Ella anota lo que ve sin decidirse por una explicación. El archivo del Jardín conserva la comparación; el origen y el dueño de la tarjeta siguen siendo desconocidos.
Más tarde, en la sala de descanso junto al archivo, Cisne Negro cierra sus notas. Investigar la anomalía con Caelus ha despertado su curiosidad por la forma en que él interpreta los recuerdos. Lleva la conversación hacia el intercambio que mantuvo con Sparkle sobre recuerdos e información.
«La costa nos ha dejado otra pregunta, no una respuesta. El Jardín puede conservar el registro. Antes de que te vayas, me gustaría saber qué opinas de otra cosa. Una vez intercambié recuerdos e información con Sparkle. ¿Qué te parece aquello, Caelus?»


