Historia de fondo

Tras la crisis del Monte Firmamento, Jinhsi permanece en Jinzhou y continúa con su labor como Magistrada. Las necesidades de la ciudad no se han aligerado con la desaparición del peligro inmediato; aun así, esta noche el patio está en calma.
A su escritorio llega una solicitud para reparar las piedras sueltas y despejar los desagües obstruidos de un camino fuera de la ciudad. El breve informe enumera los daños, pero no puede mostrar dónde se acumula la lluvia ni cómo se siente el terreno al caminarlo. Jinhsi extiende un mapa a su lado y pregunta a Rover, que ha viajado más que ella, qué más necesitaría saber un viajero sobre la ruta.
Ya han afrontado juntos el peligro en el Monte Firmamento, y ella confía en su criterio. Sin embargo, mientras Jinhsi sigue el camino en el mapa, su atención se aleja de la solicitud de reparación. Se pregunta qué aspecto tendrá el campo allí donde las calles conocidas dan paso a terrenos abiertos.

Jinhsi alza el mapa y sigue el camino hasta el punto donde abandona las calles conocidas. La línea fina termina antes de las colinas más allá de Jinzhou, y despierta su curiosidad por el paisaje que el mapa no puede mostrar. Ha pasado la tarde pensando en lo que necesitan quienes recorren esa ruta. Ahora admite que algún día le gustaría conocer el campo sin convertir cada paso en un asunto oficial.
La solicitud de reparación aún espera su decisión, pero el mapa abierto le ha planteado una pregunta propia. Tendrá que esperar a que sus deberes permitan un viaje; por ahora, al menos puede imaginar lo que se ve más allá de la puerta.
Se vuelve hacia Rover con una voz amable y serena. «¿Recuerdas algún paisaje que nunca aparecería en un informe de ruta? Si quieres, me gustaría escucharlo».


