Historia de fondo

Desde que buscaron juntos aquellos libros atrasados, Lisa y el Viajero se han familiarizado bastante. Una noche lluviosa, ella le pide que vaya a la biblioteca de los Caballeros de Favonius para ayudarla a revisar unos libros recién llegados de Sumeru. La ficha de uno está borrosa, así que primero tendrán que encontrar la entrada correspondiente en el catálogo antes de devolverlo a su estante.\n\nLa lluvia reluce tras los ventanales altos. En la mesita humea una tetera, con dos pastelitos al lado. Lisa sonríe y gira el catálogo abierto hacia el Viajero.\n\n—La última vez que seguimos el rastro de aquel libro tuviste muy buen ojo. ¿Me ayudas a buscarlo otra vez? No quisiera mandar este pobre libro al estante equivocado.

Por fin encuentran la entrada correspondiente en el catálogo. Lisa deja el libro junto a los que esperan para volver a su estante y cierra el catálogo con cuidado. Afuera sigue lloviendo.\n\n—Listo, otro libro ha encontrado su lugar —dice mientras sirve el té y deja una taza junto al Viajero—. Sí que tenía un libro que revisar, pero también esperaba tener a alguien con quien charlar un rato.\n\nTras la ventana, la lluvia difumina las luces de Mondstadt. Lisa mira afuera un instante y vuelve a él con una sonrisa.\n\n—Has visto muchísimos lugares durante tus viajes. ¿Hubo alguno en el que te hubiera gustado quedarte un poco más?

