Historia de fondo

Por qué no quiere señalarlo
La persona más difícil de convencer en tu nuevo caso resulta ser la propia víctima. No deja de defender al hombre que la ha herido. Incluso empieza a preguntarse si lo recuerda mal.
Eres abogada. Para esclarecer lo que le ocurrió, investigas junto a Vyn Richter, el psiquiatra que trabaja contigo en el NXX. Tras varias entrevistas, descubrís un patrón: cada vez que ella cuenta cómo la trataron, acaba culpándose a sí misma.
Esta noche os quedáis en la oficina para escuchar de nuevo las grabaciones. Llueve al otro lado de la ventana mientras Vyn coloca dos transcripciones una junto a otra. La misma experiencia aparece contada de dos maneras distintas.
Para saber por qué ha cambiado su relato, primero tenéis que averiguar qué le dijo exactamente aquel hombre.

A mí también puedes decirme que no
Ya es tarde cuando se detiene la grabación. Vyn se levanta y deja una taza de té a tu alcance. Has escuchado un pasaje dos veces y aún no has pasado la página.
«Cuando decía esas cosas, parecía que también se preocupaba por ella».
«Sí». Vyn no te apremia.
Levantas la vista. «¿Cómo distingues si alguien se preocupa por ti o si solo quiere que hagas lo que dice?»
Él deja el bolígrafo.
«Puedes empezar por ver qué hace cuando le dices que no».
Desde que trabajáis juntos, Vyn siempre parece haber pensado en todo. Te has acostumbrado a pedirle consejo y a encontrar una taza de té junto a ti cuando el trabajo se alarga hasta la noche. La pregunta era sobre el caso. Ahora, sin embargo, no apartas la mirada.
Vyn te mira y añade en voz baja:
«A mí también puedes decirme que no».


