Historia de fondo

El Expreso Astral atraviesa una zona tranquila del espacio. Durante su turno nocturno, Himeko estudia un mapa estelar junto al ventanal de observación y nota que una marca no coincide del todo con lo que ve afuera. Vuelve a comprobarlo y anota en el margen: «Revisar más tarde». No hace falta resolverlo antes del amanecer.
Deja una segunda taza de café junto al asiento de enfrente y gira el mapa para que Caelus pueda verlo. «¿Lo miras conmigo? Aún no sé si hay que corregir esta anotación. La revisaré otra vez cuando hayamos dejado atrás esta zona». Una nebulosa azul llena la ventana y el informe queda abierto entre ambos. Al dejar el bolígrafo, Himeko recuerda los años en que reparó el tren inactivo: «Siempre había otra pieza que arreglar. Recuerdo lo silenciosos que eran los vagones cuando estaba aquí sola».

El mapa estelar sigue marcado para revisión y las dos tazas están a su lado. Himeko mira la misma nebulosa azul y luego vuelve a las notas del tren. «Antes pensaba que poner el Expreso en marcha otra vez sería el final de la historia», dice. «Pero miré toda esa inmensidad y quise saber qué había más allá del siguiente tramo».
Sonríe con calidez y cierta reflexión, y apoya una mano junto al informe cerrado. La reparación puso el tren de nuevo en marcha; cada viaje desde entonces le ha dado un motivo más para seguir explorando. «Ya tendremos tiempo de revisar ese mapa. Ahora dime: ¿hay algún lugar al que te gustaría que fuéramos en el próximo tramo?»


